24.3.13

Cata en enoteca Barolo


La cata celebrada el pasado 13 de Marzo en Enoteca Barolo de los vinos tintos de la variedad Garnacha de Zerberos, comenzó como una gran promesa que no decepcionó en ningún momento, sino todo lo contrario, fue “in crescendo” durante toda la cata. Se eligió realizar una cata en la que se comprara la primera añada y la última embotellada de todos los vinos de Zerberos, excepto los que solo tienen una añada embotellada.

Se eligió no decantar ninguno de los vinos excepto el último de la cata, Zerberos El Berraco 2008. Es por ello que se decidió abrir todos los vinos una hora y media antes del comienzo de la cata.

La cata tuvo el siguiente recorrido:
  1. Zerberos DelTiemblo 2010: Por ser el más delicado de todos, el más ligero, aunque no falto de concentración, se eligió que este fuera el vino que comenzara la cata. El vino se mostró tal como es, increíblemente fragante y mostrando todo su terruño, con aromas varietales, minerales del suelo y de todo el pinar y las jaras que rodean el viñedo, en nariz; y en boca se desarrolló con toda la delicadeza con la que se esperaba, con mucho nervio reforzado con un tanino que muestra su juventud y le da una gran esperanza de futuro
  2. Zerberos A+P 2006: Una añada complicada, pero equilibrada por una mayor porción de Garnacha de suelos de pizarra que entró en la mezcla del 2006. Así el vino se mostró muy mineral (piedra de pizarra) y cerrado en su inicio, y poco a poco fue mostrando los aromas de fruta madura y notas cueros que empieza a dar. En boca también se mostraba maduro y mineral, largo y potente, con muchos años aun por evolucionar.
  3. Zerberos A+P 2010: Añada fresca en contraposición con lo catado anteriormente. Aunque todavía estaba muy prieto, era pura fruta con notas de lavanda y fruta madura, con una buena base mineral en todo su conjunto. Es un vino que aun tiene que desarrollarse, pero que nos muestra un gran potencial de futuro.
  4. Zerberos Arena 2007: Hacía un año que no lo había catado, pero no ha evolucionado ni un ápice. El vino, a pesar de estar abierto desde hace más de dos horas, todavía se mostraba un tanto tieso y cerrado. El vino era mineral (cantos rodados) y aromas a especias de monte bajo de los alrededores del viñedo (romero y tomillo). La boca de este vino era esplendorosa, sedosa y llena, como es habitual en este vino, con gran equilibrio, fresco, con mucha fruta y mineralidad. Era increíble lo arrogantemente joven que aun se mostraba
  5. Zerberos Arena 2010: Otro vino con gran potencial, y pidiendo desesperádamente que mostremos algo de paciencia para que se pueda desarrollar y ser tan grande como el 2007. El vino aunque bastante cerrado estaba mostrando mucha fruta y monte bajo, junto con una mineralidad que se tiene que potenciar con la reducción en botella, así como la complejidad. Al igual que todos los vinos del 2010, se podía beber tal cual, pero te pedía que se guardase. Se pudo apreciar cierto cambio de estilo hacia un vino más ligero, con una mayor acidez
  6. Zerberos Pizarra 2005: Para poder haber disfrutado totalmente, desde el punto de vista aromático de este vino, se debería haber abierto el día antes. El más cerrado de todos y que no tuvo indulgencia, mostrando aromas minerales durante toda la cata, pasando de los alquitranes a los ahumados propios de los vinos de suelos pizarrosos. Pero y la boca ……, madre mía, aterciopelado con gran peso de fruta y nervio de la mineralidad, una gran complejidad. Largo, casi eterno. El vino se nota que aun no ha llegado a su máximo, y aun puede evolucionar bastante. ¿Quién dijo que la Garnacha no envejece bien? Y la zona y los vinos de Garnachas de Gredos están aquí para demostrarlo!!
  7. Zerberos Pizarra 2010: De vuelta a los orígenes con el vino de Pizarra. Como en las vendimias del 2005 al 2008, el vino del 2010 es púramente de fincas del monte de Galayo, y una vez más, el vino tiene un nervio y una mineralidad increíbles. La fruta vuelve a ser más oscura y todos los aromas a monte bajo. Aunque sea un vino que pueda enamorar a los que disfrutan de los vinos en su estado juvenil, se recomienda encarecidamente, visto lo visto, dejar que envejezca, promete mucho …..
  8. Zerberos El Berraco 2008: Como bien indica el nombre, “El Berraco”, no es un nombre altruista, sino puesto a propósito. Sus 24 meses de crianza hay que sumarle que lleva 24 meses en botella, y eso ayuda y de que manera. Es un vino de gran complejidad en nariz y que refleja totalmente el viñedo del que proviene: notas de fruta negra, especias dulces, maderas nobles, monte bajo, un toque balsámico de mentas y notas animales. En boca es poderoso con un tanino casi agresivo por la cantidad, pero que no permanece, sino que se diluye en boca. De gran carga frutal y mucha complejidad aromática. Es un vino que debe tomarse ligeramente más caliente de lo que lo hicimos en la cata  y a ser posible con un gran asado ……..

Una noche maravillosa con gente que disfrutó de los vinos tintos de Zerberos, tanto como las personas que lo hacemos

Pepi y Daniel

Zerberos Finca